viernes, 27 de abril de 2012

Punisher vol2. Viviendo en la Oscuridad

Punishervol2_Tapaestrellas final





Guión: Rick Remender
Dibujo: Jerome Opena
Título original: Punisher vol 6 ( 1 a 5 USA)





Estoy a favor de la interconexión del Universo Marvel. Y lo digo así de claro y de buenas a primeras para que no quepa la menor duda. Creo que es una buena idea que haya sucesos generales que puedan afectar a las distintas colecciones, y que determinadas situaciones se sincronicen entre algunos personajes de La Casa de las Ideas, para generar una sensación de realidad y cohesión dentro del conjunto del Universo Marvel. Incluso si me apuráis, acepto de buen grado algún macro-evento que afecte a la mayoría de las cabeceras, y que nos obligue a gastarnos más pasta de lo habitual para poder seguirlo.

Dicho lo cuál, cada vez tengo más la sensación de que tal sincronización no hace sinó entorpecer el buen devenir de algunas de las colecciones, afectándolas negativamente en lugar de acentuar su éxito. Se me ocurre el ejemplo de la marcha de Straczynski en la colección de Thor por no querer pagar el impuesto revolucionario del macro-evento del momento; que dicho sea de paso, se repiten con demasiada frecuencia acercándose más a un sacacuartos, que a una situación importante preparada de manera concienzuda.Puniser_int

Aunque lo que me parece más grave, es la reinvención de personajes después del macro-evento. Y aquí es donde entra en escena el nuevo Castigador ( que nadie me toque los huevos, Frank Castle es el Castigador, esto del Punisher es una pesadilla que terminará tarde o temprano, espero). Nunca he disfrutado tanto con una aventura del Castigador, como cuando el nombre de la colección era tal. Me entusiasmaba ese héroe que tenía una base de operaciones conocida, que tenía una furgoneta propia bien equipada, que nos explicaba porqué utilizaba una u otra arma, que tenía sentimientos ( y no esta versión actual más propia de un psicópata ) y que tenía sobretodo enemigos de su misma clase. Ese héroe que se las veía con narcos, terroristas, pandilleros y eventualmente con villanos de su nivel, parece ser que ha desaparecido. Y ahora nos venden al tipo solitario, loco, del que no sabemos donde duerme o qué armamento utiliza, que es capaz de llevar el casco del Hombre Hormiga, y que nunca jamás se pone ropa de calle. Ese tipo al que sólo ves romper ventanales y disparar con la boca abierta sin ningún tipo de táctica, ni investigación primaria, ni nada que no sea dibujarle una ametralladora gorda entre manos, de la que por cierto siempre tiene munición ( aunque no sepamos donde la mete ).

Esta versión del Castigador, tuvo su máxima expresión en la colección llamada Punisher: Diario de Guerra, en la que Matt Fraction y Ariel Olivetti consiguieron asquearme de tal modo que me aparté de uno de mis personajes preferidos, ya que a todo lo dicho se sumó la moda de mezclar al Castigador con supervillanos.

Punisher_int2Así pues, como pez fuera del agua, es como tenemos ahora a Frank Castle. Enfrentado a tipos como El Encapuchado (demonio que ha poseído a un criminal y que tiene habilidades sobrenaturales y mágicas)o como Hyde ( capaz de aguantar los mamporros de Thor), o incluso al Vigía ( quizá el tipo más poderoso de la Tierra). Y en medio de tamaño desconcierto, un sinfín de aventuras que no entran ni con calzador en una colección, que lo que necesita es volver a las calles, retomar el sentido común y dejarse de magia, gilipolleces y cruces con villanos propios de otras colecciones. ¿Alguien se imagina a Thor combatiendo con Puzzle? ¡Pues que no mezclen al Castigador con Thanos coño que no hay por donde cogerlo!.

El volúmen que nos ocupa continúa con al tónica comentada, aunque maquillado gracias al trabajo de Jerome Opena, que aunque es incapaz de dibujar unos ojos de manera decente, nada tiene que ver con el estilo caricaturesco y casi cómico de Olivetti. Su trazo es sucio, pero suficientemente detallado, y su versión de Hyde me ha encantado. Habrá que ver qué tal sigue en los próximos números. Por otra parte, el casi-principiante Rick Remender coge la colección en medio del macro-evento de Reinado Oscuro, y aún así, medio maniatado por la dichosa "internconexión" del Universo Marvel, consigue rubricar unos números que me transmiten ciertos imputs de esperanza ( no demasiados, no creáis). La aparición de un viejo amigo de Frank, junto con su nuevo aliado puede significar quizá un intento de vuelta a la normalidad, lo veremos en breve. Exceptuando lo dicho, no hay nada especialmente remarcable en este primer tomo, en el que el Castigador se las verá con algunos supervillanos esbirros del Encapuchado, mientras va "cerrando definitivamente" algunos de sus negocios más sucios, cosa que caldeará los ánimos de Osborn. A ver cómo se venga en la próxima entrega.